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Grasas y aceites en la PTAR: ¿Cómo evitar que colapsen tu sistema biológico y tus equipos?

 

No solo afectan la calidad del efluente. Una carga elevada de grasas y aceites puede alterar el tratamiento biológico, generar obstrucciones y aumentar los costos de operación y mantenimiento.

En una planta de tratamiento de aguas residuales, las grasas y aceites pueden parecer un problema menor frente a parámetros como la DBO, DQO o SST.

Sin embargo, cuando ingresan en concentraciones elevadas y no reciben el tratamiento adecuado, pueden convertirse en un problema que afecta todo el funcionamiento de la PTAR.

La pregunta entonces no es únicamente cuánto aceite está ingresando.

La pregunta es: ¿Qué está haciendo esa carga de grasas y aceites dentro de tu planta?

¿Por qué las grasas y aceites son un problema?

Las grasas y aceites tienen una característica que las vuelve especialmente problemáticas: pueden adherirse a superficies, acumularse y formar capas o depósitos.

Cuando no existe un control adecuado en el pretratamiento, pueden llegar a las siguientes etapas del sistema y provocar diferentes problemas.

En el sistema biológico pueden:

  • Formar películas sobre los microorganismos y dificultar la transferencia de oxígeno.
  • Favorecer la formación de espumas y flotantes.
  • Alterar las condiciones del reactor biológico.
  • Generar problemas de sedimentación.
  • Aumentar la carga orgánica que debe tratar el sistema.
 

Y el problema no termina allí.

Las grasas también pueden acumularse en bombas, tuberías, válvulas, difusores y otros equipos, provocando obstrucciones, pérdida de eficiencia y mayor necesidad de mantenimiento.

El primer punto de control: el pretratamiento

Una de las mejores estrategias para evitar que las grasas lleguen al tratamiento biológico es retenerlas antes de que ingresen a las etapas posteriores.

Dependiendo de las características del agua residual, pueden utilizarse sistemas como:

  • Trampas de grasas
 

Permiten separar grasas y aceites mediante procesos físicos antes de que continúen hacia la PTAR.

  • Separadores y sistemas de flotación
 

En determinados procesos industriales, tecnologías como la flotación por aire disuelto (DAF) pueden ayudar a separar grasas, aceites y sólidos suspendidos que presentan características adecuadas para este tipo de tratamiento.

  • Tamizado y pretratamiento
 

Aunque no están diseñados específicamente para remover grasas, ayudan a proteger las etapas posteriores al retirar sólidos y materiales que pueden contribuir a problemas de operación.

¿Y qué ocurre si las grasas llegan al reactor biológico?

Aquí es donde el problema puede volverse más complejo.

El tratamiento biológico necesita condiciones controladas para que los microorganismos puedan degradar eficientemente la materia orgánica.

Una carga elevada de grasas y aceites puede afectar la transferencia de oxígeno y modificar las características del licor mezcla, dificultando el desempeño esperado del proceso.

Por eso, aumentar la aireación o agregar químicos no siempre soluciona el problema.

Primero es necesario identificar cuánto está ingresando, dónde se está acumulando y qué efecto está generando sobre el proceso.

Señales que no deberías ignorar

Si tu PTAR presenta grasas y aceites, presta atención a señales como:

  • Espumas o capas de grasa en el reactor.
  • Acumulaciones en tuberías, bombas o equipos.
  • Difusores con pérdida de eficiencia.
  • Incremento de olores.
  • Problemas de sedimentación o separación de sólidos.
  • Variaciones en la calidad del efluente.
 

Estas señales pueden indicar que el sistema necesita una revisión del pretratamiento, proceso biológico y operación de los equipos.

La solución empieza antes de que la grasa llegue al reactor

El control de grasas y aceites no debería consistir únicamente en retirar lo que ya se acumuló.

Una estrategia adecuada debe considerar:

Caracterización del agua residual → identificación de las fuentes → pretratamiento → control del proceso biológico → mantenimiento de equipos → seguimiento mediante análisis.

De esta manera es posible prevenir problemas en lugar de actuar únicamente cuando una bomba se obstruye, un difusor pierde eficiencia o el proceso biológico comienza a presentar alteraciones.

En una PTAR, prevenir la acumulación de grasas y aceites puede significar menos paradas, menos mantenimiento y mayor estabilidad del tratamiento.

En ISA analizamos las características del agua residual y las condiciones de operación para identificar oportunidades de mejora y definir soluciones acordes con las necesidades de cada proceso.

Conoce en nuestros videos cómo funcionan y se implementan las soluciones de tratamiento de agua de ISA

¿Tu PTAR está presentando problemas por grasas y aceites?

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